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domingo, 2 de octubre de 2011

“Antes del fin”, Ernesto Sabato

Ésta es la historia de un joven nacido en la pampa, que emprende con éxito una carrera altamente especializada en el mundo científico y llega incluso a trabajar en el centro Curie de París, para luego, en contacto con los surrealistas, abandonar la ciencia por la literatura y el arte, en un gesto valeroso y retador, y con su primera novela, rechazada por la multitud de editores, obtener el reconocimiento de Albert Camus y Thomas Mann. Es también la historia de un hombre rebelde, afín desde muy pronto al anarquismo y a la izquierda revolucionaria, que descubre y denuncia las máscaras del totalitarismo soviético para luego, ya en su vejez, presidir con extraordinario coraje personal la comisión que investiga el horror de los desaparecidos en Argentina y desvelar la magnitud del genocidio.

Antes del fin constituye, como pocas obras de hoy en día, el legado esencial de un gran escritor para las generaciones que le suceden.

 

Descendiente de padre italiano y madre albanesa, Sabato está considerado como uno de los grandes de la literatura latinoamericana no solo por sus novelas, incluida “Abaddón el exterminador”, sino también por su amplia obra ensayística sobre la condición humana. Obtuvo el Premio Cervantes en 1984, ocasión en la que pronunció un discurso en el que describió a El Quijote como "un simple mortal, tierno desamparado, andariego, el hombre que alguna vez dijo que por la libertad, así como por la honra, se puede y se debe aventurar la vida". Sabato tuvo también una vida andariega, marcada por la literatura y por su compromiso ético que le llevó al final de su vida a declararse mas cercano al "anarco-cristianismo" que al activo comunismo de su juventud. El escritor empezó su vida profesional como físico, en Zurich (Suiza), pero muy rápidamente comenzó su actividad literaria y su amistad con el Grupo Sur, donde conoció a Victoria Ocampo y a Jorge Luis Borges, con quien mantuvo siempre una relación conflictiva pero que dio origen, en 1976, a un hermoso libro titulado “Diálogos con Jorge Luis Borges”.


Su primera gran novela, “El túnel” (1948), un agudo ensayo psicológico, lleno de ironía, pero también de amargura y del pesimismo que marcaría toda su obra posterior, le proporcionó un inmediato reconocimiento no solo en Argentina sino internacional. Su segunda novela “Sobre héroes y tumbas”, que incluye su estremecedor “Informe sobre ciegos”, le confirmó como un autor extremadamente original y le colocó entre los autores mas grandes en lengua española.


Extracto del libro de memorias “Antes del fin”, (1999):
«Me llamo Ernesto, porque cuando nací, el 24 de junio de 1911, día del nacimiento de san Juan Bautista, acababa de morir el otro Ernesto, al que, aun en su vejez, mi madre siguió llamando Ernestito, porque murió siendo una criatura. "Aquel niño no era para este mundo", decía. Creo que nunca la vi llorar -tan estoica y valiente fue a lo largo de su vida-, pero, seguramente, lo haya hecho a solas. Y tenía noventa años cuando mencionó, por última vez, con sus ojos humedecidos, al remoto Ernestito. Lo que prueba que los años, las desdichas, las desilusiones, lejos de facilitar el olvido, como se suele creer, tristemente lo refuerzan.
Aquel nombre, aquella tumba, siempre tuvieron para mí algo de nocturno, y tal vez haya sido la causa de mi existencia tan dificultosa, al haber sido marcado por esa tragedia, ya que entonces estaba en el vientre de mi madre; y motivó, quizá, los misteriosísimos pavores que sufrí de chico, las alucinaciones en las que de pronto alguien se me aproximaba con una linterna, un hombre a quien me era imposible evitar, aunque me escondiera temblando debajo de las cobijas. O aquella otra pesadilla en la que me sentía solo en una cósmica bóveda, tiritando ante algo o alguien -no lo puedo precisar- que vagamente me recordaba a mi padre. Durante mucho tiempo padecí sonambulismo. Yo me levantaba desde el último cuarto donde dormíamos con Arturo, mi hermano menor, y, sin tropezar jamás ni despertarme, iba hasta el dormitorio de mis padres, hablaba con mamá y luego volvía a mi cuarto. Me acostaba sin saber nada de lo que había pasado, sin la menor conciencia. De modo que cuando a la mañana ella me decía, con tristeza -¡tanto sufrió por mí!-, con voz apenas audible: "Anoche te levantaste y me pediste agua", yo sentía un extraño temblor. Ella temía ese sonambulismo, me lo dijo muchos años más tarde, cuando me enviaron a La Plata para hacer los estudios secundarios, y ya ella no estuvo para protegerme. Pobre mamá, no comprendía, ni yo tampoco en aquel entonces, que ese tormento en gran parte era el resultado de la convivencia espartana, regida por mi padre.
La tierra de mi infancia, como un pueblo estremecido por fuerzas extrañas, se hallaba invadida por el terror que sentía hacia él. Lloraba a escondidas, ya que nos estaba prohibido hacerlo, y, para evitar sus ataques de violencia, mamá corría a ocultarme. Con tal desesperación mi madre se había aferrado a mí para protegerme, sin desearlo, ya que su amor y su bondad eran infinitos, que acabó aislándome del mundo. Convertido en un niño solo y asustado, desde la ventana contemplaba el mundo de trompos y escondidas que me había sido vedado.
De alguna manera, nunca dejé de ser el niño solitario que se sintió abandonado, por lo que he vivido bajo una angustia semejante a la de Pessoa: "Seré siempre el que esperó a que le abrieran la puerta, junto a un muro sin puerta"».



Título: Antes del fin
Autor: Ernesto Sabato
Colección: Memorias/Booket
ISBN: 84-322-1605-4
Edición: 2004
Encuadernación: Rústico
Páginas: 189
Dimensiones: 18 x 11.5 cm.
Tema: Literatura Latinoamericana
Idioma de publicación: Español



  

Otros títulos del autor:


El Túnel
Ernesto Sabato
Catedra/Letras Hispánicas (55)
Rústica










Sobre héroes y tumbas
Ernesto Sabato
Colección Piragua/Sudamericana (99)
Rústica









Sobre héroes y tumbas
Ernesto Sabato
Obras Maestras del Siglo XX/Seix Barral (25)
Empastado







Otros títulos de interés del Catálogo “Memorias”:


Diario (1916-1953)
Giovanni Papini
Serie Testimonios/UAM (24)
Rústico

El alucinante mundo de E.T.A. Hoffmann
Carmen Bravo-Villasante
Biografías B/HESPERUS (25)
Rústico

Reminiscencias de una vida
José Guadalupe Zuno
Biblioteca de autores jaliscienses modernos
Rústico








jueves, 22 de septiembre de 2011

"La conciencia de Zeno", de Italo Svevo

«La conciencia de Zeno es una novela cuya trama es en sí ordinaria, opaca, hecha de episodios irrelevantes: la vida aparentemente tranquila y monótona de un burgués. Svevo nos ofrece, como dice Eugenio Montale, “la épica de la gris causalidad de nuestra vida cotidiana”. El protagonista Zeno es un ocioso burgués que vive de la rica renta que su desconfiado padre le hereda, imponiéndole en el testamento un tutor, el honrado administrador Olivi, que lo ampara contra su ineptitud y le asegura la estabilidad económica. En términos legales, se puede hablar de interdicción para actuar y ejercer sus propios derechos que el juez, en nuestro caso el padre de Zeno, aplica a los enfermos y débiles mentales; confiándolo a un tutor, quita a Zeno todo seria responsabilidad respecto a la vida».


«Trieste, la activa ciudad burguesa en la que nació Italo Svevo en 1861, era un crisol que reflejaba entonces la múltiple composición del imperio austrohúngaro al que pertenecía. Única desembocadura al mar del heterogéneo imperio de los Habsburgo, la ciudad era un puerto estratégico floreciente de astilleros y de tráfico, y en ella su laboriosa población se dedicaba a la industria, al comercio, a la bolsa, o trabajaba en las numerosas compañías de seguros, bancos, etcétera. Su gente, tan activa e industriosa, tenía una fuerte propensión al suicidio y contaba –no sé si todavía– con uno de los más altos índices de suicidios, debido probablemente al bóreas, viento violento y helado que viene del noreste y hace de Trieste una ciudad de neurasténicos».

*Fragmentos del ensayo "Italo Svevo y La conciencia de Zeno",
de Annunziata Rossi, Suplemento Semanal, La Jornada.





Italo Svevo es el seudónimo literario de Ettore Schmitz, nacido en el año 1861 en la ciudad de Trieste, que por entonces formaba parte del Imperio Austro-Húngaro. Novelista italiano, pionero de la novela psicológica, y uno de los primeros escritores que utilizó las teorías psicoanalistas de Sigmund Freud. La vida de Italo Svevo (1861-1928), se desarrolla en la Trieste a caballo entre el XIX y el XX.

Fragmento del Prefacio:
 
«Soy el doctor de quien se habla en esta novela a veces con palabras poco lisonjeras. Quien conozca el psicoanálisis sabrá juzgar la antipatía que el paciente siente por mí.

No voy a hablar del psicoanálisis, porque en este libro ya se habla bastante de él. Debo excusarme por haber inducido a mi paciente a escribir su autobiografía; los estudiosos del psicoanálisis fruncirían el ceño ante tamaña novedad. Pero él era viejo, y yo confiaba en que con esa evocación se refrescaran sus recuerdos del pasado y la autobiografía fuese un buen preludio para el psicoanálisis. Aun hoy mi vida me parece buena, porque me ha dado resultados inesperados, que habrían sido mayores, si el enfermo, en el momento culminante, no se hubiera sustraído a la cura, con lo que me privó del fruto de mi largo y paciente análisis de estas memorias.

Las publico para vengarme y espero que le disguste. Sepa, sin embargo, que estoy dispuesto a repartir con él los elevados ingresos que obtendré con esta publicación, con tal de que reanude su cura. ¡Parecía sentir tanta curiosidad por sí mismo! ¡Si supiera cuántas sorpresas le reservaría el comentario sobre las numerosas verdades y mentiras que ha acumulado…! ».


El último y premonitorio párrafo de esta extraordinaria novela:

«Puede que a través de una catástrofe, provocada por máquinas infernales, regresemos a la salud. Cuando los gases venenosos no sean ya suficientes, un hombre hecho como los demás, inventará, en un lugar escondido de este mundo, un explosivo incomparable, ante el cual los explosivos existentes serán considerados como juguetes inofensivos. Y otro hombre, hecho también como los demás, pero un poco más enfermo que ellos, robará tal explosivo y se trepará al centro de la tierra para ponerlo en el punto en donde su efecto sea mayor. Habrá una explosión enorme que nadie escuchará, y la tierra regresará a la forma de nebulosa, libre de parásitos y de enfermedades».




 Título: La conciencia de Zeno
Autor: Italo Svevo
Colección: Universal/CREDOS
ISBN: 84-249-2685-4
Edición: 2004
Encuadernación: Pasta Dura
Páginas: 513
Dimensiones: 21 x 15 cm.
Tema: Literatura Extranjera
Idioma de publicación: Español
Traducción: Mercedes Rodríguez Fierro

Otro título del autor en el catálogo:




Senectud
Italo Svevo
Bruguera.Libro Amigo (1502/966)
Traducción de Carmen Martín Gaite
Rústico





lunes, 19 de septiembre de 2011

"EL LORO DE FLAUBERT", DE JULIAN BARTES



EL LORO DE FLAUBERT
Un despliegue de gran audacia técnica y elegante virtuosismo, al servicio de una amenísima trama en la que se alterna la ficción con hechos reales muy imaginativamente ordenados. Un libro que ha tenido un extraordinario éxito, tanto de crítica como de ventas, y ha recibido numerosos galardones. Esta novela no trata sólo del loro que aparecía en Un coeur simple, sino también de ferrocarriles y de osos; de Francia y de Inglaterra; de la vida y del arte; del sexo y de la muerte; de George Sand y de Louise Colet; de los (odiados) estudiosos de la obra de Flaubert y de las virtudes del lector «aficionado». Y todo ello de la pluma de un enigmático narrador, el doctor Braithwaite, apasionado por Flaubert, cuya vida y secretos nos son progresivamente desvelados.




Julian Barnes (Leicester, 1946) se educó en Londres y Oxford. Está considerado como una de las mayores revelaciones de la narrativa inglesa de las últimas décadas. Es autor de nueve novelas: Metrolandía (Premio Somerset Maugham 1981), Antes de conocernos, El loro de Flaubert (Premio Geoffrey Faber Memorial y, en Francia, Premio Médicis), Mirando al sol, Una historia del mundo en diez capítulos y medio, Hablando del asunto (Premio Fémina a la mejor novela extranjera publicada en Francia), El puercoespín, Inglaterra, Inglaterra y Amor, etcétera, así como el libro de relatos Al otro lado del Canal.



«El libro me pareció, en otro aspecto, un libro de viaje: Julian Barnes, inglés aficionado a la literatura francesa, como tantos de sus coterráneos, emprende un viaje al corazón de Flaubert, a sus tierras, a sus paisajes, a sus diversos enigmas. Llega a Croisset, a la salida de Rouen, y se encuentra con que sólo existe un pabellón aislado de la antigua propiedad de la familia del novelista. Existe, naturalmente, un Bar Gustave Flaubert en las cercanías, donde suponemos que los parroquianos beben mucho vino Muscadet y mucho aguardiente de Calvados, lo cual los identifica más con Georges Simenon, el inventor del detective Maigret, que con los clásicos de Normandía y de Bretaña, y el Sena se encuentra en el mismo lugar de siempre y no ha cambiado demasiado de aspecto. Podemos imaginar la forma como miraba Flaubert las curvas del río, los fanales de los barcos de pesca, los remolcadores, al final de largas jornadas nocturnas en que había luchado con capítulos de Madame Bovary o de La educación sentimental. A veces me digo que las cartas que le mandaba a Louise Colet, su amante de París, actriz conocida y poeta mediocre, narrando lo que habían sido esas jornadas de trabajo furibundo, son mejores que las novelas en sí mismas. Pero no pretendo caer en la manía provinciana y mezquina de las comparaciones».
Fragmento: “Razones para leer”, por Jorge Edwards, Letrillas, LL.




Título: El loro de Flaubert
Autor: Julian Barnes
Colección: Compactos Anagrama/86
ISBN: 84-339-2090-1
Edición: 5a edición, 2001
Encuadernación: Rústica
Páginas: 229
Dimensiones: 18 x 12 cm.
Tema: Literatura
Idioma de publicación: Español
Idioma de traducción: Inglés

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Fragmento "El loro de Flaubert":

«1. No volverán a escribirse novelas en las que un grupo de personas, aislado por las circunstancias, regrese a la "condición natural" del hombre, vuelvan a ser criaturas esenciales, pobres, desnudas, armadas de horcas. Lo máximo que se permite escribir es un relato muy breve, el último del género, el tapón de la botella. Yo mismo lo escribiré. Un grupo de viajeros naufraga, o sufre un accidente de aviación, en algún lugar, seguro que será una isla. Uno de ellos, un tipo fuerte, alto, antipático, tiene un arma de fuego. Obliga a todos los demás a vivir en unos pozos de arena cavados por ellos mismos. De vez en cuando saca a uno de sus prisioneros, le mata de un disparo, y se lo come. La carne sabe bien, y el hombre va engordando. Después de haber matado y haberse comido a su último prisionero, empieza a preocuparse porque no sabe que va a comer a partir de ese momento; pero por fortuna llega un hidroavión y le rescata. Luego cuenta al mundo que él fue el único superviviente del desastre inicial, y que ha sobrevivido comiendo bayas, hojas y raíces. El mundo se queda maravillado ante su magnífico estado de salud, y en los escaparates de las tiendas de comida para vegetarianos colocan carteles con una foto de él. Jamás se llega a averiguar lo que hizo en la isla. Ya ve lo fácil que es escribir, lo divertido que resulta. Por eso prohibiría este género.
2. No se escribirán más novelas sobre el incesto. No, ni siquiera las de muy mal gusto.
3. No habrá más novelas cuya acción se desarrolle en los mataderos. Admito que, de momento, éste es un género sin importancia; pero me he fijado en que recientemente está aumentando la utilización de los mataderos en los relatos breves. Hay que cortar de raíz esta tendencia.
4. Habrá que establecer una prohibición, durante veinte años, para toda novela que ocurra en Oxford o Cambridge, y una prohibición de diez años para toda la narrativa universitaria de los demás tipos. No se prohibirá la narrativa cuya acción se desarrolle en los institutos de formación profesional (pero no habrá subsidios que la fomenten). No se prohibirán las novelas cuya acción ocurra en escuelas primarias, pero se prohibirá durante diez años las de las escuelas secundarias. Prohibición parcial para las novelas de maduración (se permitirá una solamente por autor). Prohibición parcial para las novelas escritas en presente histórico (también en ese caso, se autorizará una por autor). Habrá una prohibición total para las novelas en las que el principal personaje sea un periodista o un presentador de televisión.
5. Se creará un sistema de contingentación para las novelas cuya acción se desarrolle en Sudamérica. Con esta medida se pretende poner freno a la epidemia de barroquismo de viajes todo-incluido y de ironía gruesa. Ah, la propincuidad de la vida barata y de los principios caros, de la religión y el bandidaje, del honor sorprendente y la crueldad fortuita. Ah, el pájaro daiquiri que incuba sus huevos bajo el ala; ah, el árbol fredona, cuyas raíces crecen en la punta de las ramas, y cuyas fibras le permiten al jorobado dejar telepáticamente embarazada a la altiva esposa del dueño de la hacienda; ah, el teatro de la ópera completamente invadido por la vegetación selvática. Permítame el lector que dé unos golpecitos a la mesa y que diga "¡El siguiente!" Para las novelas cuya acción se desarrolle en el Ártico o el Antártico se crearan unas becas de desarrollo.
6. a) Prohibición para las escenas en las que ocurre una relación carnal entre un ser humano y un animal. La mujer y la marsopa, por ejemplo, cuya tierna cópula simboliza una plena reparación de los tenues hilos de telaraña que antiguamente vinculaban entre sí, de forma maravillosamente pacífica, a todos los seres vivos. De eso nada. b) Nada de escenas en las que la relación carnal se desarrolle entre hombre y mujer (a la manera marsupial, podríamos decir) en la ducha. Lo digo por motivos en principio estéticos, pero también facultativos.
7. Prohibidas las novelas que traten de pequeñas, y hasta ahora olvidadas, guerras en los confines del Imperio Británico, a lo largo de cuyo detallado desarrollo nos enteramos de que, en primer lugar, el británico medio es un ser malvado; y, en segundo, que la guerra es un asunto verdaderamente horrible.
8. Prohibidas las novelas en las que el narrador, o cualquiera de los personajes, sea identificado simplemente por la letra inicial. ¡Todavía hay quien lo sigue haciendo!
9. No se permitirá que se escriban novelas que en realidad tratan de otras novelas. Se prohibirán las "versiones modernas", las reelaboraciones, las secuelas y precuelas. Quedarán prohibidos los finales imaginativos de las novelas que su autor dejó sin terminar a su muerte. En lugar de eso, se les proporcionará a todos los escritores un dechado en lanas de colores, para que lo cuelguen en la repisa de su chimenea. Y que dirá lo siguiente: Que cada cual teja su propia labor.
10. Habrá una prohibición de veinte años para el tema de Dios; mejor dicho, para toda utilización alegórica, metafórica, alusiva, entre bastidores, imprecisa y ambigua de Dios. El jardinero barbudo que se pasa el día cuidando el manzano; el sabio y el viejo lobo de mar que jamás se precipita a la hora de emitir juicios; el personaje al que se nos presenta solo a medias, pero que a la altura del capítulo cuarto ya nos empieza a dar escalofríos... Todos ellos tendrán que quedar encerrados en el armario. Sólo se permite la aparición de Dios en forma de una divinidad verificable que se enfada lo suyo ante las transgresiones humanas».

 Otros títulos del autor:



Mirando al sol
Julian Barnes
Panorama de narrativas/Anagrama (111)
Rústico











Hablando del asunto
Julian Barnes
Panorama de narrativas/Anagrama (266)
Rústico











Inglaterra, Inglaterra
Julian Barnes
Quinteto/Anagrama (65)
Rústico








Otros títulos de interés del Catálogo “Nueva ola británica”:



Los restos del día
Kazuo Ishiguro
Compactos/ Anagrama 99
Rústico

Amor perdurable
Ian McEwan
Compactos/ Anagrama 243
Rústico

El placer del viajero
Ian McEwan
Compactos/ Anagrama 262
Rústico

Sábado
Ian McEwan
Quinteto/ Anagrama 224
Rústico




sábado, 17 de septiembre de 2011

MARCOVALDO, BIBLIOTECA ITALO CALVINO




La primera edición de Marcovaldo o sea las estaciones en la ciudad, apareció en el mes de noviembre de 1963 en una colección de literatura juvenil de la editorial Einaudi. En enero de 1966 Calvino publicó nuevamente Marcovaldo en una colección de lecturas para el bachillerato. El libro fue escrito en el curso de diez años: los primeros cuentos son de 1952, de 1963 los últimos. El desarrollo de la realidad social italiana entre ambas fechas y los correspondientes desarrollos en el ámbito literario acompañan la historia interna del libro.

    






     Una humanidad enfrentada a los problemas más elementales de la lucha por la existencia fue el tema del “neorrealismo” literario y cinematográfico en los años de indigencia y tensión de la posguerra. Las historias de Marcovaldo comienzan cuando la oleada “neorrealista” presenta barruntos de reflujo: los temas que novelas y películas de la posguerra habían ilustrado ampliamente, como la vida de la pobre gente que no sabe qué echar a la olla para la comida y la cena, corren el peligro de convertirse en lugares comunes de la literatura, aunque en la realidad sigan siendo sobradamente actuales. El autor ensaya entonces este tipo de fábula moderna, de divagación cómico-melancólica en los márgenes del “neorrealismo”.








«Marcovaldo se compone de veinte relatos. Cada relato se dedica a una estación; el ciclo de las cuatro estaciones se repite por tanto cinco veces en el libro. Todos los relatos tienen el mismo protagonista, Marcovaldo, y presentan más o menos un esquema idéntico. El texto de presentación dice: “En medio de la ciudad de cemento y asfalto, Marcovaldo va en busca de la Naturaleza. Pero ¿existe todavía la Naturaleza? La que él encuentra es una Naturaleza desdeñosa, contrahecha, comprometida con la vida artificial. Personaje bufo y melancólico, Marcovaldo es el protagonista de una serie de fábulas modernas”, es la última encarnación de una serie de cándidos héroes pobrediablos a lo Charlot, con una particularidad: la de ser un Hombre de la Naturaleza, un Buen Salvaje exiliado en la ciudad industrial. ¿Libro para niños? ¿Libro para jóvenes? ¿Libro para mayores? ¿O más bien un libro en el que el autor expresa su propia relación, perpleja y arrogante, con el mundo? ».
Italo Calvino



ITALO CALVINO
Nace en Santiago de Cuba el 15 de octubre de 1923, “bajo un cielo donde el radiante y el sombrío Saturno eran huéspedes de la armoniosa Libra”. Hijo de Mario Calvino, agrónomo y botánico de origen ligur, y de Evelina Mameli, profesora de botánica de origen sardo. Se inició como narrador dentro del neorrealismo entonces imperante en Italia, y en esta etapa inicial le fue de gran importancia la amistad y el apoyo que le brindara Cesare Pavese. Su experiencia de militante antifascista está relatada en sus primeras experiencias narrativas. Su primera novela, El sendero de los nidos de araña (1947) era realista. Luego utilizó técnicas alegóricas en novelas como El caballero inexistente o El vizconde demediado (1952-1959). En obras posteriores, como Las cosmicómicas (1965), Tiempo cero (1966), Si una noche de invierno un viajero (1979) y Mr. Palomar (1983), queda patente la original mezcla de Calvino de fantasía, curiosidad científica y especulación metafísica.





Marcovaldo
o sea las estaciones en la ciudad
Italo Calvino
Biblioteca Calvino. 7.
Rústica
Siruela




TAMBIÉN DE ESTE AUTOR: Italo Calvino escribió entre 1950 y 1960 tres fábulas sin moraleja, dando cima a un difícil propósito: hacer de la sonrisa un arma crítica de agudo e implacable filo. Su incursión en el realismo fantástico a través de la trilogía denominada “Nuestros antepasados” consolido su fama universal.

El barón rampante
Italo CalvinoTrad. Francesc Miravitlles
Empastado
CLUB/Bruguera
«Una persona se fija voluntariamente una difícil regla y la sigue hasta sus últimas consecuencias, ya que sin ella no sería él mismo ni para sí ni para los otros».



El vizconde demediado
Italo Calvino
Trad. Francesc Miravitlles
Rústica  
Libro Amigo/Bruguera
Esta magnífica fábula plantea la búsqueda del ser humano en su totalidad, quien suele estar hecho de algo más que de la suma de sus mitades.



El caballero inexistente
Italo Calvino
Trad. Francesc Miravitlles
Rústica  
Libro Amigo/Bruguera
En esta hermosa fábula sobre la identidad, sobre la diferencia entre ser y creer que se es, Calvino se pregunta la razón por la que un hombre es amado, por la que otro desea vengarse, por la que un tercero se considera hijo, amante, amigo o caballero. La respuesta se encuentra tal vez en la pregunta misma, en su melancolía y su extrañeza.



OTROS TÍTULOS DE INTERÉS DEL CATÁLOGO:



Giovanni Papini
GOG
Editorial Apolo
Barcelona
1931

Giovanni  Papini
Palabras y Sangre
Rotativa/Plaza & Janes
1974

Cesare Pavese
La playa/Fiestas de agosto
CLUB Bruguera 66
1981

Alejandro Manzoni
Los Novios
Historia milanesa del siglo XVII
Tomo I
Lito Ediciones Olimpa
1973

Alejandro Manzoni
Los Novios
Historia milanesa del siglo XVII
Tomo II
Lito Ediciones Olimpa
1973