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sábado, 4 de agosto de 2012

El espacio vacío, Peter Brook



Peter Brook
EL ESPACIO VACIO
Arte y técnica del teatro
Ediciones Península/ Arte Ensayo/ Ediciones de Bolsillo
Traducción de Ramón Gil Novales
11 x 18.5, edición rústica
200 páginas
ISBN 84-297-0832-4
Barcelona, 1973.

El espacio vacío, publicado originalmente en 1968, constituye una de las principales aportaciones modernas a la teoría dramatúrgica. Con un estilo sencillo y un profundo conocimiento de la materia, Peter Brook se cuestiona la validez del teatro y nos muestra lo que es y ha sido para el hombre en tanto que realización de sí mismo.

En El espacio vacío, Peter Brook se plantea el hecho de la validez del teatro; no podemos olvidar, viene a decirnos, que «una comedia es una comedia». Partiendo de esta afirmación tan simple pero tan a menudo relegada, Peter Brook nos lleva, con un estilo sencillo y total conocimiento de la materia, a estudiar aquello que el teatro ha sido y es para el hombre en tanto que realización de sí mismo.

«Un incomprensible equívoco persigue a este libro desde su aparición. Pese a tratarse de una obra tan clara y profunda como entretenida, mucha gente todavía cree, a tenor de su título, que El espacio vacío es un texto sobre esencialismos escenográficos o, peor todavía, un tratado abstruso y teórico sobre teatro experimental según el signo de los tiempos: el caótico pero vivísimo final de la década de 1960.» Con estas palabras arranca el prólogo de esta nueva edición de El espacio vacío. Nada más justo y cierto. Nos encontramos con un texto, que apareció en 1968, que es mucho más que un tratado sobre el teatro. El autor mira el mundo con una intensidad inusitada (dentro y fuera del ámbito teatral) y en su aproximación a la realidad nos vemos reflejados. Dice Brook: «una obra de teatro es un juego.» Juguemos (y aprendamos) con los libros buenos, imprescindibles. Sin miedo.

La cavidad teatral


LA CAVIDAD TEATRAL
Textos y entrevistas de Donald M. Kaplan, Joan Littlewood, Richard Schechner, Fred Lebensold y Paul Baker
Cuadernos Anagrama 53 - Serie Teatro
Traducción de Joaquín Jordá
88 pags., 10 x 17, edición rústica
ISBN 84-339-0353-5
Barcelona, 1973.

Este cuaderno está íntimamente relacionado con el primer volumen de esta nueva serie dedicada al teatro, titulado Teatro de guerrilla y happening que contiene textos y entrevistas de Richard Schechner, Bud Wirtschafter y Allan Kaprow.

El actor, Jean Duvignaud


Jean Duvignaud
EL ACTOR: Bosquejo de una sociología del comediante
Taurus 47 / Ensayistas de Hoy
Versión española de Luis Arana
318 páginas, 21 x 13, edición rústica
Madrid, 1966.

El actor es un hombre que da existencia física a un ser imaginario hasta el punto de poderle hacer más verdadero que el ser real. Jean Duvignaud diferencia al actor comediante, al que atribuye conciencia de la tarea que debe cumplir ante su público; es decir, ante la sociedad.

La vida del drama, Eric Bentley



Eric Bentley
LA VIDA DEL DRAMA
Paidos Studio 23
1ª reimpresión
326 páginas, 19 x 12.5 cm., rústico
ISBN 84-7509-150-4
España, 1982.

En esta obra se analizan los elementos estructurales de la obra dramática (trama, personajes, diálogo, actuación), así como sus grandes formas: tragedia, comedia, farsa, melodrama, tragicomedia, en cuanto constituyen modos de asumir una posición frente a la experiencia vivida por el autor y por los espectadores.

El material que utiliza Bentley cubre toda la historia y todas las modalidades del teatro, desde la tragedia lírica de Esquilo hasta Shakespeare, y desde Molière hasta Samuel Beckett. Asimismo trasciende lo específicamente literario al analizar la actuación en el marco del enfoque freudiano y del psicodrama de Moreno.

Mi vida en el arte, Constantin Stanislavski


Constantin Stanislavski
MI VIDA EN EL ARTE
Ed. Siglo Veinte
Traducción de N. Caplan
356 páginas, edición rústica
Buenos Aires, 1976.

No se trata de un libro de lectura más, sino de un verdadero tratado, con clave universal para todos los problemas inherentes a la expresión dramática, de todos los tiempos y todos los lugares. Stanislavski supo como pocos volcar en su acción concreta sus postulaciones teóricas, y que por eso su obra tiene además el valor supremo de la tensión reguladora, incitante, descubridora, de la acción pionera y del pensamiento rector.